Existe una creencia popular que apunta a que, si un futbolista cae desplomado sobre el terreno de juego por cualquier causa, es necesario acudir lo antes posible y meterle la mano en la boca para evitar que se asfixie con su propia lengua. Aunque es habitual ver esta acción incluso en campos de Primera División, la lengua en ningún caso se traga, y lo que se convierte en un intento bienintencionado de auxilio -tanto el introducir los dedos en la boca como el mover al futbolista- puede convertirse en un factor de enorme riesgo para su integridad física.
A continuación, te explicamos de forma sencilla cómo debe ser el protocolo de actuación cuando un futbolista o cualquier otro deportista cae desplomado.
1. Comprueba su respuesta
Sin moverlo de su postura inicial, lo primero que debemos hacer es valorar el nivel de consciencia del deportista. Nos aproximaremos a él y, sacudiéndolo suavemente desde los hombros, le preguntaremos si se encuentra bien.
¿Qué no debes hacer?
En este tipo de situaciones, es tan importante el protocolo que se debe seguir como aquello que no se debe hacer.
No le metas la mano en la boca. La lengua no se traga. Pese a lo que las creencias populares indican, meter la mano en la boca de la persona inconsciente es una temeridad, además de ser innecesario. La lengua no se traga, solo podría obturar de forma parcial la faringe y producir un ronquido. Para liberar la vía aérea, simplemente hay que realizar la maniobra de frente mentón, o colocar a la persona en posición lateral de seguridad.
En caso de fuerte golpe no muevas al deportista sin control cervical.
Si convulsiona, lo más importante es sujetarle la cabeza y evitar que pueda golpearse y empeorar su lesión.
Y recuerda: No pierdas tiempo. Mantén la zona en orden y despejada. No actúes si no tienes conocimiento y evita que otros lo hagan.
Puedes ver el procedimiento completo en este vídeo:
La creencia popular de que, cuando un deportista cae inconsciente por cualquier motivo, hay que meterle la mano en la boca lo antes posible para evitar que “se trague la lengua” está tan extendida que llega a convertirse en una práctica peligrosa para el propio deportista afectado. Una investigación internacional sobre este tema va más allá al señalar que esta práctica puede convertirse en el principal obstáculo para asistir de forma exitosa a un paciente en parada cardiorrespiratoria.
Esta investigación, publicada en la revista HeartRhythm, consiste en un análisis de 29 casos documentados en vídeo de las reacciones que se producen, por parte de compañeros y personal médico, cuando un deportista cae desplomado durante la práctica deportiva. Los vídeos abarcan el periodo comprendido entre 1990 y 2017. Los resultados son inquietantes:
En un 65 por ciento de las grabaciones, la primera reacción fue la de tratar de impedir que el deportista “se tragara la lengua”, bien introduciendo los dedos en su boca, bien sacudiendo su cabeza o poniéndole de lado.
Solo en un 38 por ciento de las ocasiones, esta reacción incluyó el inicio de maniobran de compresión en el pecho para la reanimación.
Solo en dos de las ocasiones alguien hizo llegar un desfribilador al lugar de los hechos.
Del total de casos analizados, solo el 36 por ciento de los afectados sobrevivió a este episodio.
Los autores del estudio, investigadores de universidades de Israel y Estados Unidos, sostienen que los episodios de parada cardiorrespiratorio de deportistas grabados en vídeo ofrecen un retrato preocupante de cómo los compañeros de equipo responden ante la situación de manera incorrecta. Creen que la lengua se traga y su prioridad es evitarlo. Además de poner en riesgo la integridad del afectado, pierden un tiempo esencial para iniciar la reanimación.
Los medios de comunicación contribuyen de forma habitual a la consolidación del mito, aunque el mensaje al respecto debe ser muy claro: la lengua no se traga en ninguno de los casos. En un caso de inconsciencia, solo podría obturar de forma parcial la faringe, por lo que es posible escuchar que el deportista desvanecido emite una especie de ronquido.
Cuando un deportista cae desplomado, no hay que meterle inmediatamente la mano en la boca para atrapar la lengua. Puede ser peligroso para el interviniente y para el afectado. Además, no tiene sentido manipular un músculo tan grande como la lengua tirando de la punta. Para liberar la vía aérea, lo más adecuado es realizar la maniobra de frente mentón, o colocar al deportista en posición lateral de seguridad. Puedes ver este proceso con detalle en este artículo.
Para aprender cómo actuar cuando un deportista cae inconsciente, revisa este vídeo o lee el artículo que dedicamos a este tema, aquí:
Si quieres profundizar en la muerte súbita en el deporte y sus causas, te recomendamos esta otra lectura: CLIK AQUI
Qué hacer cuando a un deportista le sangra la nariz
En un terreno de juego es habitual que se produzcan hemorragias nasales (epistaxis), generalmente a causa de algún tipo de traumatismo o de forma esporádica. No es una situación de gravedad, pero conviene tener claro cómo actuar cuando a un deportista le sangra la nariz, puesto que las creencias populares nos llevan a actuar de forma contraproducente para conseguir el objetivo que perseguimos: cortar el sangrado.
1. Sienta al deportista
La primera medida que debemos tomar es sentar a la persona que está sufriendo la hemorragia nasal, o sentarnos en caso de que nos ocurra a nosotros, con el objetivo de evitar mareos. Es importante mantener calma. La presencia de sangrado en la nariz es muy escandalosa y puede generar ansiedad a la persona que sufre la hemorragia.
A continuación, te explicamos de forma sencilla cómo debe ser el protocolo de actuación cuando un futbolista o cualquier otro deportista cae desplomado.
1. Comprueba su respuesta
Sin moverlo de su postura inicial, lo primero que debemos hacer es valorar el nivel de consciencia del deportista. Nos aproximaremos a él y, sacudiéndolo suavemente desde los hombros, le preguntaremos si se encuentra bien.
2. Comprueba la respiración
Si no responde, pasaremos a comprobar si respira. Para ello, abriremos la vía aérea con la maniobra de frente mentón: es una sencilla maniobra que evita que, al relajarse la mandíbula, la lengua caiga hacia atrás y obstruya parcialmente la vía aérea.
Se aplica desplazando con una mano la frente hacia atrás y, con los dedos de la otra mano colocados bajo el mentón, elevando la mandíbula hacia arriba y delante.
Al abrir la vía aérea, podemos comprobar si existe algo que la obstruye (chicle, pieza dental…) y, en casi afirmativo, retirarla con el dedo índice como si de una cucharilla se tratase.
Si el desmayo es consecuencia de un traumatismo de fortísima intensidad y se sospecha de lesión medular, evitaremos cualquier tipo de movimiento del cuello realizando la maniobra de tracción mandibular, que también sirve para abrir la vía aérea.
Arrodíllate al frente de la cabeza del paciente. Coloca tus dedos detrás de los ángulos de la mandíbula y muévela hacia arriba. Usa los pulgares para ayudar a colocar la mandíbula en forma tal que permita la respiración a través de la boca y la nariz.
3. Tras la valoración, llama al 112
El primer error es, en muchas ocasiones intentar hacer algo, puesto que puede haber servicios médicos operativos en el lugar del accidente dispuestos a actuar en pocos segundos. Si no es así, llamaremos de inmediato al 112, iniciando de esta forma la cadena de supervivencia con el reconocimiento temprano de un problema grave sin perder tiempo. Estamos solicitando ayuda y, tras haber realizado una primera valoración, podremos dar información vital al equipo de emergencias que se dirige hacia el lugar.
Si no responde, pasaremos a comprobar si respira. Para ello, abriremos la vía aérea con la maniobra de frente mentón: es una sencilla maniobra que evita que, al relajarse la mandíbula, la lengua caiga hacia atrás y obstruya parcialmente la vía aérea.
Se aplica desplazando con una mano la frente hacia atrás y, con los dedos de la otra mano colocados bajo el mentón, elevando la mandíbula hacia arriba y delante.
Al abrir la vía aérea, podemos comprobar si existe algo que la obstruye (chicle, pieza dental…) y, en casi afirmativo, retirarla con el dedo índice como si de una cucharilla se tratase.
Si el desmayo es consecuencia de un traumatismo de fortísima intensidad y se sospecha de lesión medular, evitaremos cualquier tipo de movimiento del cuello realizando la maniobra de tracción mandibular, que también sirve para abrir la vía aérea.
Arrodíllate al frente de la cabeza del paciente. Coloca tus dedos detrás de los ángulos de la mandíbula y muévela hacia arriba. Usa los pulgares para ayudar a colocar la mandíbula en forma tal que permita la respiración a través de la boca y la nariz.
3. Tras la valoración, llama al 112
El primer error es, en muchas ocasiones intentar hacer algo, puesto que puede haber servicios médicos operativos en el lugar del accidente dispuestos a actuar en pocos segundos. Si no es así, llamaremos de inmediato al 112, iniciando de esta forma la cadena de supervivencia con el reconocimiento temprano de un problema grave sin perder tiempo. Estamos solicitando ayuda y, tras haber realizado una primera valoración, podremos dar información vital al equipo de emergencias que se dirige hacia el lugar.
4. Si respira, lo giramos con control cervical
Si, tras un desmayo sin traumatismo o fuerte golpe, la persona respira, gírala a posición lateral de seguridad, así liberarás la vía aérea, eliminando la posibilidad de que se ahogue con su saliva o vómito.
Si el desmayo es por golpe o contusión y se sospecha de traumatismo, es muy importante que el giro de la persona se haga en bloque, entre dos personas, con los conocimientos adecuados, manteniendo control cervical para prevenir cualquier tipo de lesión medular. La cabeza debe estar alineada con el cuerpo en todo momento.
Si el desmayo es por golpe o contusión y se sospecha de traumatismo, es muy importante que el giro de la persona se haga en bloque,
Un mal movimiento en un caso de traumatismo puede tener consecuencias fatales para la persona, por lo que es importantísimo mantener el control cervical.
Si, tras un desmayo sin traumatismo o fuerte golpe, la persona respira, gírala a posición lateral de seguridad, así liberarás la vía aérea, eliminando la posibilidad de que se ahogue con su saliva o vómito.
Si el desmayo es por golpe o contusión y se sospecha de traumatismo, es muy importante que el giro de la persona se haga en bloque, entre dos personas, con los conocimientos adecuados, manteniendo control cervical para prevenir cualquier tipo de lesión medular. La cabeza debe estar alineada con el cuerpo en todo momento.
Si el desmayo es por golpe o contusión y se sospecha de traumatismo, es muy importante que el giro de la persona se haga en bloque,
Un mal movimiento en un caso de traumatismo puede tener consecuencias fatales para la persona, por lo que es importantísimo mantener el control cervical.
5. Si no respira, inicia la reanimación
Si no respira, inicia la reanimación para ganar tiempo. Recuerda que debes realizar 100 compresiones torácicas por minuto, a 5 centímetros de profundidad, hasta la llegada de medios (desfibrilador o UVI móvil). No te detengas. Si te agotas, que continúe otro compañero.
Es importante controlar la vía aérea con la maniobra de frente mentón. Recuerda: Se aplica desplazando con una mano la frente hacia atrás y, con los dedos de la otra mano colocados bajo el mentón, elevando la mandíbula hacia arriba y delante.
Si no respira, inicia la reanimación para ganar tiempo. Recuerda que debes realizar 100 compresiones torácicas por minuto, a 5 centímetros de profundidad, hasta la llegada de medios (desfibrilador o UVI móvil). No te detengas. Si te agotas, que continúe otro compañero.
Es importante controlar la vía aérea con la maniobra de frente mentón. Recuerda: Se aplica desplazando con una mano la frente hacia atrás y, con los dedos de la otra mano colocados bajo el mentón, elevando la mandíbula hacia arriba y delante.
¿Qué no debes hacer?
En este tipo de situaciones, es tan importante el protocolo que se debe seguir como aquello que no se debe hacer.
No le metas la mano en la boca. La lengua no se traga. Pese a lo que las creencias populares indican, meter la mano en la boca de la persona inconsciente es una temeridad, además de ser innecesario. La lengua no se traga, solo podría obturar de forma parcial la faringe y producir un ronquido. Para liberar la vía aérea, simplemente hay que realizar la maniobra de frente mentón, o colocar a la persona en posición lateral de seguridad.
En caso de fuerte golpe no muevas al deportista sin control cervical.
Si convulsiona, lo más importante es sujetarle la cabeza y evitar que pueda golpearse y empeorar su lesión.
Y recuerda: No pierdas tiempo. Mantén la zona en orden y despejada. No actúes si no tienes conocimiento y evita que otros lo hagan.
Puedes ver el procedimiento completo en este vídeo:
QUE NO, QUE LA LENGUA NO SE TRAGA!!!
La creencia popular de que, cuando un deportista cae inconsciente por cualquier motivo, hay que meterle la mano en la boca lo antes posible para evitar que “se trague la lengua” está tan extendida que llega a convertirse en una práctica peligrosa para el propio deportista afectado. Una investigación internacional sobre este tema va más allá al señalar que esta práctica puede convertirse en el principal obstáculo para asistir de forma exitosa a un paciente en parada cardiorrespiratoria.
Esta investigación, publicada en la revista HeartRhythm, consiste en un análisis de 29 casos documentados en vídeo de las reacciones que se producen, por parte de compañeros y personal médico, cuando un deportista cae desplomado durante la práctica deportiva. Los vídeos abarcan el periodo comprendido entre 1990 y 2017. Los resultados son inquietantes:
En un 65 por ciento de las grabaciones, la primera reacción fue la de tratar de impedir que el deportista “se tragara la lengua”, bien introduciendo los dedos en su boca, bien sacudiendo su cabeza o poniéndole de lado.
Solo en un 38 por ciento de las ocasiones, esta reacción incluyó el inicio de maniobran de compresión en el pecho para la reanimación.
Solo en dos de las ocasiones alguien hizo llegar un desfribilador al lugar de los hechos.
Del total de casos analizados, solo el 36 por ciento de los afectados sobrevivió a este episodio.
Los autores del estudio, investigadores de universidades de Israel y Estados Unidos, sostienen que los episodios de parada cardiorrespiratorio de deportistas grabados en vídeo ofrecen un retrato preocupante de cómo los compañeros de equipo responden ante la situación de manera incorrecta. Creen que la lengua se traga y su prioridad es evitarlo. Además de poner en riesgo la integridad del afectado, pierden un tiempo esencial para iniciar la reanimación.
Los medios de comunicación contribuyen de forma habitual a la consolidación del mito, aunque el mensaje al respecto debe ser muy claro: la lengua no se traga en ninguno de los casos. En un caso de inconsciencia, solo podría obturar de forma parcial la faringe, por lo que es posible escuchar que el deportista desvanecido emite una especie de ronquido.
Cuando un deportista cae desplomado, no hay que meterle inmediatamente la mano en la boca para atrapar la lengua. Puede ser peligroso para el interviniente y para el afectado. Además, no tiene sentido manipular un músculo tan grande como la lengua tirando de la punta. Para liberar la vía aérea, lo más adecuado es realizar la maniobra de frente mentón, o colocar al deportista en posición lateral de seguridad. Puedes ver este proceso con detalle en este artículo.
Para aprender cómo actuar cuando un deportista cae inconsciente, revisa este vídeo o lee el artículo que dedicamos a este tema, aquí:
Si quieres profundizar en la muerte súbita en el deporte y sus causas, te recomendamos esta otra lectura: CLIK AQUI
Qué hacer cuando a un deportista le sangra la nariz
En un terreno de juego es habitual que se produzcan hemorragias nasales (epistaxis), generalmente a causa de algún tipo de traumatismo o de forma esporádica. No es una situación de gravedad, pero conviene tener claro cómo actuar cuando a un deportista le sangra la nariz, puesto que las creencias populares nos llevan a actuar de forma contraproducente para conseguir el objetivo que perseguimos: cortar el sangrado.
1. Sienta al deportista
La primera medida que debemos tomar es sentar a la persona que está sufriendo la hemorragia nasal, o sentarnos en caso de que nos ocurra a nosotros, con el objetivo de evitar mareos. Es importante mantener calma. La presencia de sangrado en la nariz es muy escandalosa y puede generar ansiedad a la persona que sufre la hemorragia.
2. Inclina al deportista ligeramente hacia adelante
A continuación, debemos inclinar al deportista ligeramente hacia adelante para evitar que trague sangre, siempre por encima del nivel del corazón. Mientras dura la hemorragia nasal, debe respirar a través de la boca.
A continuación, debemos inclinar al deportista ligeramente hacia adelante para evitar que trague sangre, siempre por encima del nivel del corazón. Mientras dura la hemorragia nasal, debe respirar a través de la boca.
3. Ejerce presión al final de los huesos de la nariz
En ese momento, ejerceremos presión al final de los huesos de la nariz, en la zona próxima a la punta, cerrando las fosas nasales con los dedos pulgar e índice. Es la medida más eficaz para detener la hemorragia nasal, que suele producirse pasados varios minutos.
En ese momento, ejerceremos presión al final de los huesos de la nariz, en la zona próxima a la punta, cerrando las fosas nasales con los dedos pulgar e índice. Es la medida más eficaz para detener la hemorragia nasal, que suele producirse pasados varios minutos.
4. Aplica frío
Aplicar una compresa fría sobre la cabeza y la nuca del deportista nos ayudará a reducir su temperatura corporal y favorecer su relajación y el corte de la hemorragia.
Aplicar una compresa fría sobre la cabeza y la nuca del deportista nos ayudará a reducir su temperatura corporal y favorecer su relajación y el corte de la hemorragia.
5. Si el dolor es muy intenso o el sangrado persiste, acude a Urgencias
Si el dolor es muy intenso y el sangrado persiste, podemos estar ante un caso de fractura, por lo que habrá que acudir a Urgencias.
Si el dolor es muy intenso y el sangrado persiste, podemos estar ante un caso de fractura, por lo que habrá que acudir a Urgencias.
6. ¿Qué no debes hacer?
No permitas que el deportista se suene la nariz ni justo después del inicio de la hemorragia, ni en las horas sucesivas al incidente.
No debes pegar nada sobre la nariz, ni taponar el interior de la misma con una gasa o con un algodón, medida que puede empeorar la lesión.
Pese a las creencias populares, en los primeros instantes tras el inicio de la hemorragia nasal no se debe inclinar la cabeza hacia atrás para cortar el sangrado, puesto que lo que se consigue es tragarse la sangre.
Cómo actuar cuando un deportista sufre una fractura abierta
Una fractura es la rotura total o parcial de un hueso. Durante la práctica de deporte, suele deberse a caídas en mala posición o golpes fuertes. Cuando la fractura abre una herida en la piel y el hueso fracturado queda expuesto, hablamos de fractura abierta, y representa una situación de gravedad que requerirá la rápida asistencia de los servicios de emergencia.
Hasta la llegada de los especialistas, a los que debemos llamar cuanto antes, debemos tener claro qué debemos para mantener la situación con el mayor control posible y, sobre todo, qué no debemos hacer, puesto que determinadas decisiones pueden ser negativas para la salud del deportista y empeorar su situación.
No permitas que el deportista se suene la nariz ni justo después del inicio de la hemorragia, ni en las horas sucesivas al incidente.
No debes pegar nada sobre la nariz, ni taponar el interior de la misma con una gasa o con un algodón, medida que puede empeorar la lesión.
Pese a las creencias populares, en los primeros instantes tras el inicio de la hemorragia nasal no se debe inclinar la cabeza hacia atrás para cortar el sangrado, puesto que lo que se consigue es tragarse la sangre.
Cómo actuar cuando un deportista sufre una fractura abierta
Una fractura es la rotura total o parcial de un hueso. Durante la práctica de deporte, suele deberse a caídas en mala posición o golpes fuertes. Cuando la fractura abre una herida en la piel y el hueso fracturado queda expuesto, hablamos de fractura abierta, y representa una situación de gravedad que requerirá la rápida asistencia de los servicios de emergencia.
Hasta la llegada de los especialistas, a los que debemos llamar cuanto antes, debemos tener claro qué debemos para mantener la situación con el mayor control posible y, sobre todo, qué no debemos hacer, puesto que determinadas decisiones pueden ser negativas para la salud del deportista y empeorar su situación.
Llama de forma inmediata a los servicios de emergencias
Llama a los servicios de emergencia de inmediato. Una fractura abierta representa un elevado riesgo para la salud del deportista, mientras antes pronto consigas atención médica, habrá menos probabilidades de que la lesión genere más complicaciones. Llama al número de emergencia local lo antes posible o asígnale a una persona específica que haga la llamada mientras empiezas con el tratamiento.
Llama a los servicios de emergencia de inmediato. Una fractura abierta representa un elevado riesgo para la salud del deportista, mientras antes pronto consigas atención médica, habrá menos probabilidades de que la lesión genere más complicaciones. Llama al número de emergencia local lo antes posible o asígnale a una persona específica que haga la llamada mientras empiezas con el tratamiento.
Cubre la herida con una gasa o venda estéril y controla el sangrado
Ante la existencia de hemorragia, recuerda que debes usar guantes si dispones de ellos, o bien de una bolsa de plástico que pueda servir para proteger tus manos.
Si dispones de apósitos estériles, úsalos para cubrir la herida y aplicar una ligera presión para detener el sangrado alrededor del hueso. Si no tienes este material a mano, puedes usar una toalla o una camiseta limpia, de forma que se reduzcan al mínimo las posibilidades de infección. Utiliza el material más limpio que encuentres.
Ante la existencia de hemorragia, recuerda que debes usar guantes si dispones de ellos, o bien de una bolsa de plástico que pueda servir para proteger tus manos.
Si dispones de apósitos estériles, úsalos para cubrir la herida y aplicar una ligera presión para detener el sangrado alrededor del hueso. Si no tienes este material a mano, puedes usar una toalla o una camiseta limpia, de forma que se reduzcan al mínimo las posibilidades de infección. Utiliza el material más limpio que encuentres.
¡No intentes alinear la extremidad!
Deja la zona afectada como está, cubierta con los vendajes o toallas aplicados. Y, sobre todo, no intentes alinear la extremidad, puesto que el hueso fracturado puede dañar aún más los tejidos.
Deja la zona afectada como está, cubierta con los vendajes o toallas aplicados. Y, sobre todo, no intentes alinear la extremidad, puesto que el hueso fracturado puede dañar aún más los tejidos.
Tampoco debes colocar hielo.
Pasos que debes seguir cuando se produce una lesión muscular en el terreno de juego.
SACADO DE: saludmasdeporte.com
Pasos que debes seguir cuando se produce una lesión muscular en el terreno de juego.
SACADO DE: saludmasdeporte.com
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